Los zapatos de ante pertenecen a ese grupo de calzado que nunca pasa de moda. Se trata de un material especialmente útil en invierno, ya que ayuda a mantener el pie caliente al mismo tiempo que se disfruta de un diseño único y elegante. Sin embargo, proceder a su limpieza puede ser algo complicado. El ante es un tipo de piel muy fina, generalmente de alce, que se encuentra en numerosas prendas de vestir. Como cualquier otro tipo de piel, el ante necesita de determinados cuidados para poder mantenerse en buen estado. Hoy te enseñamos a limpiar tus zapatos de ante para que puedas disfrutar de ellos durante varios años sin que pierdan ni un ápice de glamour y estilo.

En primer lugar, es muy recomendable comprar un spray impermeable junto a tus zapatos. Antes de colocártelos, rocíalos con este líquido. Así conseguirás que se dañen mucho menos y, por consiguiente, el proceso de limpieza posterior será más sencillo. Si este consejo llega demasiado tarde, o si a pesar de haberlos impermeabilizado se te han manchado de polvo o barro, te recomendamos usar un cepillo de cerdas finas para proceder a la limpieza. Pasa este cepillo en el mismo sentido que los pelos de la piel, de forma suave y delicada para no dañar el tejido. Si se han mojado, es preferible dejarlos secar antes de hacer esto. 

En el caso de que tus zapatos de ante tengan manchas persistentes, puedes probar a pasar una goma de borrar por la zona. Hazlo delicadamente y, a continuación, vuelve a cepillar. También puedes pasar un paño humedecido. Otra posibilidad es que las manchas sean de grasa. Esta es una situación más delicada y para la que tendrás que usar técnicas diferentes. Por ejemplo, puedes mojar un cepillo de dientes en una solución de amoniaco y agua y frotar con cuidado. Mientras lo haces, utiliza un trapo para ir retirando la suciedad que sale. Igualmente, el polvo de talco puede actuar como un excelente absorbente si la mancha acaba de producirse. Por su parte, las manchas de tinta son de las más fáciles de retirar. Para hacerlo solo tienes que usar un poco de cinta adhesiva, ponerla sobre la mancha en cuestión y quitarla de un tirón. Verás cómo la tinta queda adherida al celofán y desaparece de tu calzado.

En cualquier caso, si crees que las manchas son demasiado complicadas, te recomendamos adquirir un producto especializado con el que evitarás posibles daños. Y si tienes cualquier duda, recuerda que en Zapaterías Rin estaremos encantados de ayudarte.